Mostrando entradas con la etiqueta Londres. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Londres. Mostrar todas las entradas

domingo, 7 de marzo de 2010

Casablanca (Michael Curtiz, 1942)


"Here's looking at you, kid"

En España se tradujo como "a tu salud" (Sin comentarios acerca de las películas dobladas) pero lo que Bogart le decía a Bacall mientras brindaban en Casablanca era
"Here's looking at you, kid".
No es un dato de gran importancia, lo sé, pero así fue de cualquier modo.
La semana pasada tuve que ir a Londres a hacer un par de pruebas. Todo de repente, como siempre, todo sin darme tiempo a asimilarlo, todo sin darme tiempo a dudar. Mi vida es así últimamente. Y me gusta, porque gracias a eso, los detalles pequeños cobran significado. Cuando algo te llama la atención, parece que el mundo realmente se para, y le dedica un segundo dentro de su frenesí, a ese pequeño detalle, que podría convertirse en un gran avatar. O no.
Ese pasado martes, en el aeropuerto de Barajas, había dos colas en el control de pasaportes. Como siempre pasa, la mía era la más lenta, y como siempre, tan pronto como me hube cambiado de fila, y una chica británica me hubo seguido; fue la otra cola la que empezó a avanzar. Todo un clásico. El novio de la chica británica había seguido fiel a su primera opción, presumiendo seguramente que acabaría pasando antes que nosotras, como en efecto hizo; y justo cuando iba a pasar al otro lado de las puertas, se volvió y dijo: "Here's looking at you, kid"
Es evidente que no se dirigía a mí, y es probable que ésa sea una broma común entre su grupo de amigos, y que en conjunto toda la anécdota no tenga la mayor trascendencia. Lo sé. Pero a mí ese chico me cayó bien en ese mismo instante. Y supe que seguramente, hubiésemos sido amigos. Si hubiésemos volado juntos, o si hubiésemos coincidido los tres en la cafetería, o si me hubiesen sentado junto a él y su novia.
O quizás no. Quizás el chico sea un indeseable. O un insulso sin sentido del humor. O uno de esos graciosillos que hacen bromas todo el rato sin entender lo que dicen. Qué más da. El caso es que el mundo se paró y le dedicó un segundo, para que yo supiese que hubiésemos podido ser amigos.
Lo que más me gusta de mi vida, es que los detalles pequeños cobran importancia.
O no.

lunes, 18 de enero de 2010

Mujercitas (Gillian Armstrong, 1994)

Va a ser verdad eso de que 2010 es mi año, y es que no ha hecho más que empezar y las cosas van sólo bien...

Yo hubiese preferido llegar e instalarme, pero qué más da, qué mejor que una llamada para concertar una audición en Londres para empezar el año... Así que llegué, ensucié y me fui a la Pérfida Albión!

Y ahora... toca limpiar... Lo que más me llama la atención es que, por mucha pereza que me de ponerme, luego me lo paso pipa limpiando (si mi madre lee esto me deshereda) No, gracias, no hace falta que me ofrezcais vuestras propias casas para limpiar, con una, creedme, tengo bastante; pero sí que me resulta, cuando menos, entretenido, tener la radio puesta mientras froto el parquet con vinagre... ¿Alguna vez habéis probado esto? ¡Da muy buenos resultados! Lo mismo incluso pierdo un par de kilos a) por el ejercicio que supone y b) ahora mismo tengo un colocón de vinagre que lo último que me apetece en esta vida es comer...

El que no se consuela es porque no quieren. Eso dicen al menos. :)

Dentro de poco tendré internet en casa y podré escribir más a menudo y seguir más de cerca otros blogs. Por ahora, aquí queda esta entrada, desde un pensamiento feliz.